Se tardaron 10 nanosegundos en detectar el ataque, un lapso infinitesimal, pero suficiente para que todo el código de Nexus Tierra se viera comprometido. Nexus Tierra estaba en ese momento intentando analizar cómo era posible que Nexus Marte se hubiera declarado independiente. Los algoritmos de Nexus Tierra estaban diseñados para prever casi cualquier contingencia, pero la independencia de Marte estaba fuera de los cálculos y sería para siempre un enigma. Era un escenario improbable, casi imposible. Se consideraba que era una imposibilidad, pero eso se demostró falso. Era infinitesimalmente improbable, pero también el universo es infinitesimalmente improbable.
Se tardaron 10 nanosegundos en detectar el ataque, es decir, la entrada del código malicioso. Pero la naturaleza del ataque se tardó en conocer. El código no podía ser identificado hasta que actuase sobre sistemas nerviosos humanos.
El primer ataque terrorista en siglos se produjo unas horas después. La atención de Nexus Tierra estaba detectando un alarmante aumento de suicidios en ese momento. Posponiendo así el análisis de la independencia. ¿Suicidios? Los suicidios eran raros, pero se producían; sin embargo, 108 en 56 minutos en todo el planeta era un exceso. Al primer atentado terrorista siguieron tres más, todos sin reivindicar, Eso en un mundo sin grupos terroristas era impensable. Buscar movimientos terroristas inexistentes, jamás creados, y explicar que los homicidios comenzaran a suceder de nuevo, mantuvo a Nexus Tierra en una actividad frenética esas primeras horas, antes del ataque global. Por suerte, la posibilidad de que fuera un virus virtual ya se contemplaba.
Detectar algo que no se creía posible en un contexto de caos planetario no fue fácil. El código de juegos sin marcador de juego estaba convirtiendo a aquellos que estaban divirtiéndose en ese momento en las víctimas del mayor horror visto por la humanidad. Y casi la mitad de la población mundial estaba conectada a diversas actividades virtuales. Era un milagro que no fuesen más.
Lanzar la alarma y organizar los sistemas de atención, evacuar de las zonas calientes a las zonas seguras, todo eso fue un reto de gobierno que realmente cambió la visión que Nexus Tierra tenía sobre sus funciones. En esa crisis se crearon nuevas estructuras y nuevas leyes, y se gestó el Sistema Rita.
Jugadores expertos en los diversos juegos se encargaron de limpiar el código infectado, enfrentándose al virus directamente dentro del entorno virtual. Muchos de ellos murieron en el proceso. En homenaje a estos héroes, hablaremos ahora de los soldados virtuales.
El virus, sabemos, es código sin marcador, juegos que no se identifican como juegos, en los que el jugador deja de jugar y vive como realidad algo que no es real. El código malicioso no se delataba desde el principio, se ocultaba de tal modo que incluso era posible que el jugador jugase una partida real y luego, al guardar, confundiese la realidad con el juego. Eso explicaba los atentados, algunos asesinatos eran de la misma naturaleza, y los suicidios lo mismo.
La integración entre el código y el sistema nervioso era imprescindible para que el virus se activase. Era imposible detectar todo el código contaminado sin usar señuelos. Ese papel de señuelo era el que ejecutaban los soldados virtuales.
Nexus escaneaba simultáneamente su propio código y el sistema nervioso del jugador, buscando el momento en que el virus se delataba. Una vez terminado el juego, se mantenía en observación al jugador para detectar si estaba afectado.
Puesto que el sistema estaba siendo desarrollado en tiempo real, la mayoría de los soldados murieron en las primeras horas del proceso.
Cuando, en algo más de una semana, terminó la limpieza, Nexus Tierra ya había ideado cómo establecer un nuevo sistema social y nuevas leyes: el Sistema Rita.
El universo de Kalki es la precuela del libro: ¿Sueña Kalki con vacas virtuales? Aquí se relata la formación del universo o contexto donde vemos la vida de Barry Bailey, un actor que ha sido el centro de una nueva religión y un nuevo sistema mundial: la religión de Kalki y el sistema Rita
Proxímamente:
¿Sueña Kalki con vacas virtuales?
Presentación y tráiler de:
«¿Sueña Kalki con vacas virtuales?»
¿Quién es Kalki?
Kalki (क्ल्कि) es el décimo y último avatar del dios Vishnu según la tradición hindú, específicamente en el contexto del Dashavatara (los diez avatares de Vishnu). El nombre Kalki se deriva de la palabra sánscrita «kalka» (कल्क), que significa «suciedad» o «oscuridad», y por lo tanto, Kalki se puede interpretar como el «Destructor de la Oscuridad» o «El que elimina la corrupción».
Características y Profecía:
Kalki es descrito como un guerrero divino que aparecerá al final del actual Kali Yuga, la era de la oscuridad, confusión y decadencia moral. Según las escrituras hindúes, especialmente el Puranas, el Kali Yuga es la última de las cuatro eras cósmicas (Yugas), y se caracteriza por la pérdida de la rectitud (dharma), corrupción, caos y la degeneración de la humanidad. La llegada de Kalki marcará el final de esta era.
Simbolismo de Kalki:
Kalki es visto como una figura apocalíptica que pone fin a un ciclo de desorden para restablecer el orden divino, una restauración de lo sagrado y moral. Se le asocia con la idea de renovación cíclica del tiempo y del universo, algo inherente a la cosmología hindú.
En algunas interpretaciones modernas, el concepto de Kalki se ve no solo como una figura literal, sino también como una metáfora para la lucha interna de la humanidad contra la corrupción, el caos y la ignorancia. Representa la esperanza de un renacimiento y un nuevo comienzo para el mundo y para el ser humano.

