LIBRO FRACTAL

El libro fractal: viajando a través de las palabras.

La locura de Adán es un libro fractal.

La locura de Adán es el título de un libro, es decir, de una historia, una historia compuesta de historias que forman una unidad en el libro. La forma en que esto sucede tiene la intención de crear dimensiones fractales en el texto, y a eso hace principalmente alusión el subtítulo: Fractal infinito.

Pero otra dimensión fractal es la alusión a otros libros y las citas o alusiones que el libro hace a otros libros, entendiendo que eso significa a otras historias. Por ejemplo, la alusión a la Biblia que inicia el prólogo o el hecho de que un personaje sea Adán. La idea es que el libro es solo un aspecto de un gran libro que es la cultura humana compuesta de una gran suma de relatos, de historias. Todas las historias son parte de lo que se define en el título: La locura de Adán.

Con el Adán mítico o arquetípico se quiere dar inicio a la historia humana y esta es un relato coral en que cada creencia, ideología, país e individuo reproduce un aspecto de un fractal, un laberinto del que en realidad no se conoce el origen.

Cada aspecto de la cultura y de nuestro pensamiento es parte de un entramado de relatos que intenta dar sentido al hecho casi milagroso de estar ahora en la situación en que estamos y al hecho de que somos conscientes de estar en esta situación. Y por sentido me refiero a algo casi geométrico, a la dirección hacia donde dirigimos nuestras expectativas de futuro. La cultura es un proceso de creación de realidades en el tiempo que busca darle sentido a nuestra vitalidad.

La locura de Adán es un libro fractal.

No podria decir realmente cuando en mi se gestó la visión de  la cual deriva este libro, pero de alguna manera es justamente preguntarme ¿Cuando comenzó esta historia? Es el origen de lo que primero se plasmó en forma de libro y ahora es esta web se vierte fuera de la páginas en forma de hipertexto.

Realmente no sé cuando empezó esta historia que tú ahora estás leyendo, pero en el libro situo el origen en un libro que de alguna manera es parte de este. Puesto que realmente este contiene un resumen de ese otro libro anterior.

Una vez escribí un libro, otro libro, donde me planteaba la figura de el Buddha, figura que tiene muchos paralelismos con el relato de Yeshua (Jesús). 

LA LOCURA DE ADÁN nació de ese primer libro en que intentaba poner en un contexto cultural e historico al Buddha, personaje que yo concebía como un filósofo ateo divinizado por sus seguidores entre los que yo mismo podía contarme, pues en cierto modo soy budista.

Pero esa primera versión de un monje que nació como principe y que realizó una ruptura con el brahmanismo, los vedas y el sistema de castas para enseñar un modo de vida, un sistema filosófico y unas prácticas destinadas a la iluminación o despertar no encajaba plenamente con la visión que los propios budistas conciben, especialmente con el mahayana.

[Busca en Internet las palabras que no entiendas o no te preocupes mucho de ellas]

El Buddha también es interpretado por algunas sectas o cultos hinduistas como una encarnación divina. Lo cual hace que el Buddha tenga varias historias en unas es un ser humano que descubre la manera como nuestra mente puede salir del engaño y descubrir la verdadera naturaleza de la existencia, pero también un ser con poderes sobrehumanos como sería la omnisciencia, pero para esos cultos hinduístas Buddha era presentado como la encarnación de Dios (Vishnu) que se hacía pasar como ateo.

Como yo había sido muy cristiano y posteriormente ateo, pero a la vez había estado involucrado en el hinduímo o mejor dicho en el neo-hinduismo que llegaba desde el movimiento hippie y los movimientos de la New Age investigar las conexiones culturales desde el mito del Buddha me llevó a una visión de la cultura donde sentí que las interconexiones culturales, los interes sectarios, las ideologías politicas y los cambios continuos de la cultura mostraban una realidad humana absolutamente demencial. La locura del ser humano, la locura de Adán.

Y justo entonces me separé de mi compañera Eva. Ya había estado trabajando con esa intuición, la de Adán como símbolo de la propia humandad pero al intentar expresar mi dolor ante mi ruptura sentimental crear un personaje que tuviese es nombre y reflejar en él algo menos místico como es la historia de un adolescente que busca pareja y llaamarlo Adán me pemitía hacer de ese personaje un instrumento para contar algo que sí bien tenía claro que era, no lograba llegar a plasmar.

Solo recintemente con más experiencia y usando mis propias emociones como fuente he logrado hacer algo que de veras me gusta. Un libro en que yo mismo estoy imlicado incluso como personaje. Y que a pesar de tener una estructura extraña, o justo por ello, es un libro que hubiese querido leer. Y que, en medio en broma y medio en serio,  digo que he escrito y quiero publicaar por que en mi próxima vida quiero encontrar y leer.

Como ya he dicho escribirlo fue una especie de trance y ese trance resultó ser extremadamente liberador. Todo el libro trata de mi, pero no en tanto a ego sino como disfrutador del proceso de jugar con la expresión de mi conciencia de ser y del proceso de flujo creativo. El proceso de expresar con palabras mi propia realidad y profundizar en ella. Contar una historia hecha de historias, y sumergirme en la escritura como juego, sin pudores, sin una intención casi como testigo de un acto de mágia operando en un estado casi psicótico guiado por algo que solo puedo definir como ira y amor mezcladas.

Ira por que escribía desde un dolor profundo, el duelo y la decepción amorosa, pero a la vez un amor que provenía de permitir que toda una amalgama de vivencias se expresase libremente sin represión, sorprendiendome a mi mismo y disfrutando del proceso como se disfruta de bailar, cantar, o jugar. Disfrutando de jugar con las palabras.

[Un libro es en esencia un juego de palabras]

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