instinto de reproduccion

Capítulo 6 de la primera parte de LA LOCURA DE ADÁN [FRACTAL INFINITO]

INSTINTO DE REPRODUCCIÓN
[LOS DULCES SUEÑOS ESTÁN HECHOS DE ESTO]

6 – INSTINTO DE REPRODUCCIÓN

[LOS DULCES SUEÑOS ESTÁN HECHOS DE ESTO]

Adán estaba solo en el Edén. Eva, dicen en un libro, estaba aún por nacer. ¿Será cierto?

Bueno, ahí estaba, al principio de los tiempos, YHVH, Jehová, «Aquel que es», pero a fin de cuentas, lo inefable no hace mucha compañía cuando el amor-deseo te hace consciente del tiempo.

Adán es un muchacho, recuerda, ya te he contado esto. ¿Quién sabe dónde está su Eva?

Hoy Adán buscará a su Eva en una discoteca. Tendrá otro nombre, no sabe cómo será su cuerpo.

Es fácil tener un orgasmo solitario, pero no te hace sentir completo. Más bien, Adán se siente más solo cuando hace eso. Incluso cuando practica el amor propio, imagina el cuerpo de Eva en una ensoñación.

Es fácil excitarse. Adán recuerda esa sensación, esa excitación, desde que era un niño pequeño .

El contacto con las chicas en la guardería, cuando jugaba a “toca y parar” en el recreo. Su expectativa esperando los momentos en que podría ver la braguitas de la que se sentaba delante. Cuando se giraba para hablar con alguien en otro pupitre y se mostraba su trasero con la ropa interior bajo el uniforme. Que agradable esa sensación cuando crecía su pene.

En realidad, Adán es solo un nombre, ya te he hablado de esto.

Adán no tiene cuerpo, no tiene sexo. Las palabras tienen género, los cuerpos tienen sexo.

Animales que se cuentan historias, eso somos. Adán es una historia que narro, un cuento que te cuento.

Adán no siente excitación. Instinto de reproducción.

Hay muchas maneras en que se siente la excitación; a veces se siente en los genitales, a veces en el corazón, a veces en todo el cuerpo. A veces desborda la piel y se extiende al universo.

Ahora Adán se está duchando, el agua recorre su cuerpo. ¿Puedes imaginarlo? Su cabello mojado, el agua recorriendo su espalda, su pecho juvenil, baja hasta su sexo y los glúteos. Culo, quise decir culo.

Imagina cómo el fluido se desliza por sus piernas. ¿Lamerías sus pies mojados? ¿Te gustaría extender jabón por su cuerpo?

Seas hombre o mujer, macho o hembra, o lo que quiera que seas, eres un animal humano. Un animal que sueña. Seas lo que pienses que seas, puedes en una ensoñación ver a este muchacho en la ducha y sentir algo, aunque sea rechazo.

Si primero Adán era macho, y Eva, la hembra, surgió de su costado. ¿Por qué los machos tienen pezones en sus pechos? – piensa Adán mientras seca su piel y se viste. – ¿No será acaso lo masculino una variación de lo femenino original?

Animales humanos, almas que quieren superar la carne, pero tienen miedo de hacerlo – piensa Adán mientras sostiene un gin-tonic en la barra del bar en la discoteca.

En cierto modo, verlos bailar es verlos convertirse en dioses – piensa mientras ve cómo se mueven todos esos cuerpos en la pista de baile.

Toma un trago buscando valor para sumergirse en la ceremonia y buscarla a ella entre la masa.

Eva tiene otro nombre y otro cuerpo.

Fue con Maite que tuvo su primer beso con lengua; Mercedes guio sus manos. Mercedes le enseñó a tocar un cuerpo.

Con ambas, vírgenes traviesas, sabía que no estaban dispuestas para el sexo, y la energía de sus genitales se desbordaba. Invadía su corazón, en la cabeza era como un mareo. Embriaguez divina que ahora era un recuerdo.

Instinto de reproducción humano. Promesa de regreso al paraíso, que quiere reproducirse en el tiempo, inventando cuentos.

Cuentos de amor, sueños de poeta, sueños de ser machos alfa o hembras alfa, proyecto de familia, vacaciones eternas en compañía, juegos eternos en la cama, en el parque, en el ascensor. Mil relatos, imágenes de realización humana que olvidan la realidad de la vida: una vida que es sueño.

Manos recorriendo cuerpos, aromas sórdidos, oquedades prohibidas, lengua perversa, arañazos dulces, juegos sin reglas, placer que, como cebo, nos lanza a buscar fantasías y nos ata a un proyecto ajeno. Propiciar de un modo u otro la reproducción.

«Creced y multiplicaos» – dijo una voluntad en el cielo.

O acaso es solo la danza de la diosa en un cementerio.

Nadie puede detener eso, que es muchas cosas al mismo tiempo. Fuerza de vida danzante. Deseo que lo penetra todo.

Abejas liban el néctar de las plantas, sus flores. Semen de corales que orgasman al mismo tiempo. Fuerza pulsante de vida. Instinto de reproducción que sueña dulces sueños.

Los dulces sueños están hechos de esto – dijo una canción.

¿Quién soy yo para oponerme a ello?