Exégesis 1 – 00
La exégesis (del griego ἐξήγησις [ekˈseːgesis], de ἐξηγέομαι [ekseːˈgeomai], ‘explicar’; lit. ‘extraer, interpretar objetivamente’)1 es la interpretación crítica y completa de un texto, netamente científico o investigativo, aunque en algunos casos también puede ser filosófico o religioso.
Águila sobre la página en blanco [Prólogo]
𓄿 𓏙 𓏴 [ 𓂻 𓏞 ]
El jeroglífico egipcio que representa la letra A es 𓄿, que simboliza un águila o un buitre. La elección del título requería una palabra con A, pero la coincidencia del águila no fue premeditada. Es una de tantas sincronías que acompañaron la escritura.
La locura de Adán comienza por A y termina con Z. Así que no es casualidad que el título y la primera frase del prólogo, y por lo tanto el libro, comiencen con la letra A.
La estructura que inicia con «A» y finaliza con «Z», alineada con el título del último capítulo Todos los libros [Alfa y Omega], también resuena con el concepto cabalístico de Aleph y Tau, representando el principio y el fin. Esto simboliza un ciclo completo, un viaje total desde el inicio hasta la culminación. Cada detalle está diseñado para reflejar la totalidad del conocimiento y la experiencia humana, evocando la creación y la plenitud de la existencia.
Muchas tradiciones la consideran símbolo del origen, pero a veces se considera el estado previo al origen.
La letra A es el sonido natural que se produce cuando exhalamos con la boca abierta sin vocalizar; es la primera letra que pronuncia un bebé.
Jesús se refiere a sí mismo como el Alfa y la Omega en varios pasajes del libro de la Biblia: Apocalipsis 1:8; 21:6, 22:13
Para el hebreo el equivalentes es Aleph-Tau, letras que aparecen en Genesis 1:1
He hecho un ejercicio con ese primer pasaje de la Torah en hebreo:
Me llama la atención la manera como este prologo condensa desde el principio un mismo concepto: el concepto de lo original, de lo primordial, incluso la misma idea reinterpretada de prologo expresa lo mismo que en dicho prólogo se muestra.
Esa A que da comienzo al libro en el título es intencionadamente una alusión al estado primordial, a lo que precede al logos: la palabra. Y la misma palabra que usa es de hecho la letra A en jeroglíficos egipcios.
Pero luego al escoger otra A escoge justamente una traducción adaptada del primer libro de la Biblia «Al principio» lo cual es el titulo traducido del hebreo del libro que conocemos como Génesis.
Negando seguidamente que el principio sea otra cosa que un mito. De forma poética y fluida nos ofrece un texto que permite ser leído de forma fluida pero que al ser analizado comienza a cobrar matices. En cierta forma el prologo es en si mismo un Genesis atemporal donde vislumbramos el aspecto arquetípico de Adán, al que después veremos actuando como un personaje contemporáneo, como un muchacho de 19 años que quiere conocer a una mujer en el «sentido bíblico».
La primera frase de «La locura de Adán» es:«Al principio Elohim manifestó el cielo y la tierra.»
El libro comienza con una variación del primer párrafo de la Biblia o la Torá: «Al principio Elohim manifestó el cielo y la tierra.» Este inicio es notable por varias razones:
Referencia a la Biblia o la Torá: Comenzar con una variación del primer versículo del Génesis (Génesis 1:1) coloca inmediatamente el texto en diálogo con una de las narrativas fundacionales de la civilización occidental. La Biblia y la Torá comienzan con «En el principio Dios creó los cielos y la tierra.» La variación del autor reemplaza «Dios» con «Elohim».
Elección de la terminología: La decisión de usar «manifestó» en lugar de «creó» tiene profundas implicaciones filosóficas y teológicas. «Crear» implica una acción directa de traer algo a la existencia desde la nada, mientras que «manifestar» sugiere la revelación de algo que ya existía potencialmente, aunque en una forma oculta.
Implicaciones teológicas y filosóficas: Esta elección de palabras puede cambiar la interpretación de la narrativa de la creación. En lugar de ver a Elohim (Dios) como un creador ex nihilo (desde la nada), podría ser visto como alguien que revela o manifiesta un orden preexistente, lo que podría estar más en línea con ciertas interpretaciones cabalísticas y filosóficas modernas.
Este cambio en la terminología no solo establece un tono diferente para el texto, sino que también invita a los lectores a reconsiderar conceptos fundamentales sobre la creación, la existencia y la naturaleza divina. Al optar por «manifestó», el autor abre un espacio para una reflexión más profunda sobre el papel de lo divino en la revelación del universo, sugiriendo que la creación puede no ser un evento único y milagroso, sino un proceso continuo de manifestación de potencialidades latentes.
Génesis, ¿Creación o Manifestación?
Siento que el primer párrafo de la Biblia no es un acto de creación. Es un prólogo de la creación que se producirá después por la palabra. Esa trinidad: cielo, tierra y Elohim, la veo como un estado atemporal, el estado que precede al logos. El logos creará desde la palabra, cosa que en ese instante en que Elohim es mencionado, no está sucediendo.
¿Creación ex nihilo?
Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. (Hebreos 11:3, RV1960).


En los jeroglíficos egipcios, tanto el águila como el buitre tienen representaciones y significados distintos.
Águila
Representación: El jeroglífico del águila (𓄿) representa el sonido «aleph» (ꜥ) o una glotal parada, comúnmente transliterado como «A».
Uso: Es una de las primeras representaciones fonéticas en la escritura egipcia. Este símbolo se encuentra en la lista de signos de Gardiner como G1.
Asociaciones: El águila está asociada con conceptos de fuerza y vitalidad.
Buitre
Representación: El jeroglífico del buitre (𓅱) no se usa para representar el sonido «A». Representa fonéticamente los sonidos «mwt» o «mt».
Uso: El buitre está asociado con la diosa Nehbet y simboliza maternidad y protección. Es comúnmente utilizado en palabras relacionadas con la maternidad y en títulos reales como «Madre del Rey».
Asociaciones: También está vinculado con conceptos de pureza y protección.
Supongo que un experto podría confirmar los resultados que me ha dado ChatGPT, ya que al comprobarlos han resultado contradictorios. Primero, negó que el águila fuese la A y dijo que era el buitre, luego afirmó que ambos eran representaciones posibles. Y ahora los distingue.
He encontrado lugares donde se afirma que el buey es la A, supongo que porque posteriormente la letra Aleph sí era un buey.
El jeroglífico del buey (𓃾) no se utiliza para representar el sonido «A». En su lugar, está asociado con el concepto de «ka», que se refiere al espíritu vital o fuerza vital en la cultura egipcia, pero no como una representación fonética de la letra «A»