太玄經 El libro del Supremo Misterio.
Un sistema de adivinación del siglo I a.C, que juega con tres potencias: el Cielo, la Tierra y el Ser Humano.
Si no hay concentración, no se consulta;
si no hay duda, no se consulta;
si no hay rectitud, no se consulta;
si no se respeta la consulta, es mejor no consultar.
Aquí te vas a encontrar con un oráculo semejante en muchos aspectos al I Ching pero que maneja la consulta de modo completamente distinto en muchos aspectos.
“Semejante pero completamente diferente”
Esa podría ser una definición del Taixuanjing, Libro del Misterio Supremo, una obra del siglo I de nuestra era. Una definición cierta pero inexacta. Porque, en definitiva, este oráculo se usa de manera semejante al famoso oráculo del I Ching.
Con el I Ching funciona así, más o menos: obtienes una combinación de líneas, consultas una tabla y buscas el significado de esas líneas en el libro. El resultado es que lees unas frases poéticas y sabias, como estas:
利涉大川
«Es propicio cruzar las grandes aguas».
利贞 (Li zhen)
«Propicio aferrarse a lo correcto».
天行健,君子以自强不息
«El cielo se mueve con fuerza: el noble se esfuerza sin descanso».
Frases sabias pero enigmáticas, que probablemente te resulten inspiradoras.
Si las frases del I Ching te resultan raras, crípticas y misteriosas, las del Taixuanjing no lo son menos. El estilo es tan enigmático o más que el del I Ching, pero con el añadido de que no trabaja con cambios de yin-yang (dos tipos de líneas), tal como quizás estés familiarizado, sino con la tríada Cielo, Tierra y Hombre.
En la práctica se usa igual. Haces la tirada, usas monedas o en este caso, si lo prefieres, un dado, apuntas las líneas –solo que ahora hay tres posibles líneas– y, tras consultar el resultado, te encuentras con frases poéticas como:
阳气潜萌于黄宫,信无不在乎中。
«La energía Yang brota ocultamente en el Palacio Amarillo; la Verdad no está en ninguna parte fuera del Centro.»
O:
所出乎我,復歸乎我;福禍之根,實在於此。
«Lo que sale de mí, vuelve a mí; la raíz de la fortuna y la desgracia, realmente está en esto.»
A título personal me suena más poético el Taixuanjing que el I Ching. Pero es solo una opinión.
Si quieres jugar con este oráculo no voy a entretenerte: puedes aprender a obtener tu combinación de líneas. Luego solo tienes que consultar la tabla y encontrar en el índice el capítulo correspondiente en el libro. Cada combinación de líneas tiene asociado un grupo de aforismos que te permitirán meditar sobre la energía que se expresa en la combinación de líneas que has obtenido. Realmente son hermosos, pero ciertamente enigmáticos.
En realidad tienes dos libros en tus manos.
El primero es el fruto de mi investigación y te recomiendo que lo leas si quieres sorprenderte haciendo un viaje por los orígenes del libro oracular, y el segundo es ese mismo libro: El Libro del Misterio Supremo, simplemente traducido y a tu disposición.
Por lo que sé, es la primera traducción disponible en español. Yo no he encontrado otra, y ese es el motivo de que me pusiera a traducirlo. Yo quería leerlo.
Pero no me bastaba leerlo, quería entender de dónde surgió, qué relación tiene con el I Ching y qué filosofía había detrás.
El resultado fue que empecé a encontrar un entramado de leyendas, hechos históricos, filosofías y una cosmología que atraviesa desde la prehistoria hasta la época en que Yang Xiong decidió que había que pasar de un sistema binario a uno de tres variables.
No sé si sabes que esa pequeña diferencia es la que hay entre la computación tradicional y la que se usa para los ordenadores cuánticos.
Dije que era semejante pero completamente distinto, justo por eso. Por el cambio de paradigma que supuso, para el pensamiento chino, este libro oracular.
Fue al indagar en còmo integraba todo el pensamiento previo, que ese camino me llevó a ver como se habia desarrollado y como se relacionaban entre si los diferentes aspectos de la cultura, empezando por la mediación humana entre las fuerzas terrestres y celestes.
Ya no estaba ante cambios de la energía yìn-yáng sino ante lo que ya los mismos caracteres chinos de chamán 巫 y de rey 王 reflejaban en su propia estructura: la trinidad cielo, tierra y hombre.
Todo lo que conocía de la cultura china tradicional empezó a cobrar un sentido nuevo a medida que seguía los hilos de la historia, los mitos y la cosmovisión, que culminan en el Taixuanjing. Llevándome de sorpresa en sorpresa, por un camino que va de una prehistoria chamánica hasta el momento en que el autor de esta obra reinterpretó el sistema oracular integrando en él la visión cósmica del taoísmo con la filosofía confuciana.
Si lo que acabo de decir te suena extraño es porque, como la mayoría de occidentales, llegamos a los libros chinos sin entender el pensamiento chino. Abrimos el I Ching, hacemos la consulta y… bueno, estamos ante una cosmovisión totalmente ajena a la manera como hemos aprendido a ver el mundo.
No quiero desvelar lo que vas a encontrar en esta primera parte del libro. Pero sí quiero que comprendas mi enfoque.
He escrito esta primera parte pensando en que muchos lectores van a leer los capítulos aleatoriamente. Por tanto, hay cosas que a veces se repiten porque no puedo pretender que las conozcas. A veces verás que adopto un enfoque y luego adopto otro. Pero al final verás que todo en este libro está interconectado.
Parto de un mito fascinante, una leyenda sobre la creación del mundo, explico cómo se relacionan las líneas en el sistema del I Ching, hablo de dinastías que –permíteme la broma– suenan a chino, personajes y principios que tienen nombres que parecen iguales. Nombres que combinan uno o dos monosílabos. He procurado acompañar todo eso con traducciones, ofrecer el contexto y confiar en que el lector promedio sepa tomarse con calma la comprensión de algunas cosas. También que el lector conocedor de la cultura china sepa perdonarme ciertas licencias.
Lo que he escrito refleja tanto mi ignorancia como el rigor con que me he documentado para dar información contrastada y fundamentada, a riesgo de parecer más académico de lo que unos desean y demasiado informal para quienes desean un enfoque académico.
Lo que sí te aseguro es que si lees esta primera parte de una forma lúdica vas a pasarlo bien y, a la vez, vas a entender muchas cosas sobre cómo se produce el entendimiento, sobre cómo se construye la cultura y sobre lo que es un oráculo. Porque yo mismo he entendido estas cosas en el proceso de investigación, y lo he hecho con seriedad pero a la vez jugando.
Eso que al principio era para entender cómo se había creado este libro fascinante ha acabado hablando de mí, como si la escritura fuese un proceso oracular, como si escribir fuese, como creo que es, al igual que la lectura, comunicar cielo y tierra. Porque de hecho la naturaleza del hombre es fruto de eso, y a la vez esa es la función de lo humano.
No quiero dejar este prólogo sin comentar algunos detalles:
La palabra “adivinar” es, en su raíz, ir hacia lo divino; de igual modo, la palabra “oráculo” nos habla, en su raíz, del lugar o instrumento para hablar y escuchar lo sagrado.
En China, lo sagrado es el cielo mismo, y se entiende que la armonía proviene de seguir la voluntad o camino del cielo.
Una pequeña ficha del libro no quedará mal, aunque repita algunos datos:
El oráculo del que trata el presente libro se titula Tàixuánjīng (太玄經), que he traducido como El Libro del Supremo Misterio. No es solo un libro de adivinación; es un gran tratado metafísico y filosófico. Fue escrito por Yáng Xióng (楊雄), filósofo e importante funcionario del gobierno chino en la dinastía Han, y fue un libro muy valorado por los intelectuales por su profundidad, pero nunca llegó a ser de uso popular.
El libro completo traducido forma parte de este volumen y, por lo que yo sé, es la primera versión completa que existe en español hasta la fecha. Para mí es un enigma cómo es posible que no haya sido publicado hasta ahora. Pero justo por eso he tenido la posibilidad de hacerlo y ha sido una aventura que he gozado de vivir.
No quiero seguir escribiendo, en este prólogo, cosas que ya digo en el libro. No quiero repetirme demasiado.
Ciertamente, es verdad que a veces repito algunas cosas, que a veces alterno un enfoque con otro opuesto, y que a veces parece que sepa más de lo que sé.
Pero ¿acaso no es así porque así es el Tao?
Estructuras que se repiten, alternancia de opuestos y descubrimiento constante desde el vacío, desde la ignorancia, desde lo que Yang Xiong llama: el Misterio Supremo.
༄༅། ཀརྨ་ནང་དབང་། །
Karma Nangwang
(Xavier Carrera)
Hoy 太 se usa sobre todo como adverbio “demasiado” (tài… le), y pervive en compuestos fijos o títulos/honoríficos: 太子 (príncipe heredero), 太后 (emperatriz viuda), 太极/太極, 太阳/太阳, 太空, 太平, etc.太 (tài) hoy significa “demasiado; muy”. Pero se usó para decir “gran” o “supremo”.
En chino moderno no se usa así de forma productiva, salvo en registro clásico o en títulos fijos. Hoy esas ideas suelen expresarse con 大 (dà) para “gran” y con 最 (zuì) / 至上 (zhìshàng) / 最高 (zuìgāo) para “supremo”, según el contexto.
En las representaciones oraculares de hueso, los símbolos para cielo (天) y gran/supremo (太, de 大) brotan de la figura humana con los brazos extendidos; en algunos casos son idénticos o indistinguibles.
Ambas remiten a amplitud/expansión: cielo, arriba, por encima (天); más-que/exceso (太) o gran/supremo (大).
Que en origen a veces sean indistinguibles sugiere que “lo supremo” y “el cielo” se piensan desde el cuerpo extendido como medida del mundo. La frontera borrosa entre ambos es una pista del continuo simbólico que va del humano al cielo.
Nota. Además de 天 (tiān), para “firmamento/cielo” se usan: 穹 (qiōng) = bóveda celeste (en 苍穹/蒼穹, 穹苍), 霄 (xiāo) = cielo alto (p. ej., 云霄, 九霄), y el común 天空 “cielo (físico)”.
空 (kōng) significa ante todo vacío; “cielo” lo expresa sobre todo en compuestos (天空、空中), no suele usarse solo con ese sentido en chino moderno.
玄 (xuán) hoy significa “misterioso; profundo; arcano”. También seausó para “negro” en registro clásico; en ese contexto aparece 玄色 (xuánsè), “negro oscuro/muy oscuro”. En chino moderno, el color negro es 黑 / 黑色 (hēi / hēisè).
En compuestos como 玄学 (xuánxué), 玄 conserva el sentido de “misterioso/profundo” (no el cromático).Así que, sumando este sinograma/hanzi a “gran” o “supremo”, obtenemos 太玄 (Tài Xuán), que traduzco como “gran misterio”; también podría ser “misterio supremo”, “gran arcano” o “arcano supremo”.
Esta expresión resuena con el sentido taoísta de Dào (inefable) más que con la lectura confuciana habitual del Yìjīng (I Ching) aunque aquí el principio se articula de forma ternaria (Cielo–Humano–Tierra).
En el primer capítulo del Dàodéjīng aparece 玄 con este sentido refiriendose al Tao:
玄之又玄,众妙之门。
“¡Misterio de misterios, la puerta de todas las maravillas!”
經 (pīnyīn: jīng; simplificado: 经):
Significa “libro clásico / canon / sutra; escritura”. También “pasar por, atravesar; (verbo) administrar/gestionar”, “urdimbre (textil)”, “meridiano” en medicina china) y “longitud, meridiano” en geografía)
Se descompone en 糸 + 巠.
糸 “la urdimbre de un telar” (simplificado 纟) “seda; hilo/hilillo; filamento fino; cordón”. Matices clásicos: “fino/sutil; mínimo, pequeñísimo”.
巠 (jīng)
Se traduce a veces como sutra, pero 經 ya aparece ya en inscripciones de bronce del Zhou Occidental (siglos XI–VIII a. C.), por lo que es muy anterior a la llegada del budismo. Además, el uso de 經 con sentido de “clásico” es previo: en 136 a. C. el emperador Wu de Han canonizó el Zhouyi como 易經. Es decir se usó esta expresión para el I Ching Libro de los Cambios
Sentido principal (arcaico): forma antigua de 經; “hilo del telar (trama/warp), meridiano, norma; pasar por”. Tiene también el sentido de veta/curso de agua” (shuǐ mài).
Variante arcaica de 經/经, de donde vienen sentidos como “trama del telar”, “meridiano”, “atravesar” (según el contexto).
Que el símbolo para texto sagrado tenga el sentido de urdimbre de hilos es una coincidencia interesante puesto que “sutra” y “tantra” ambos tienen también proximidad semántica con la idea de hilo y urdimbre.
Sūtra (sánscrito सूत्र): literalmente “hilo” Un sutra es un “hilo”. Los sutras son aforismos o enseñanzas transmitidas abiertamente.
Tantra (sánscrito तन्त्र): literalmente “urdimbre, entramado” los tantras son enseñanzas esotéricas que se transmiten por metodos iniciáticos, donde la practica usa símbolos, técnicas psicofísicas, y prácticas rituales.
La coincidencia en la idea de tejido en la tradición de India y la de China es algo que evoca una idea de como funciona la palabra tanto en sentido cultural como a nivel psicológico. La idea de tejido evoca la de “Estructura” (la trama que sostiene el todo). “Continuidad” (el hilo que atraviesa). “Normatividad” (el patrón que se sigue al tejer).
Al traducir del Sankrito la literatura budista, tanto 經, como sūtra, como tantra, se acabaron traduciendo así, pero cuando se quieren diferenciar se acompaña a los textos tantricos de los calificativos 密教 quedando como 密教經 (“sutra esotérico”) para marcar la diferencia
密教 (mìjiào) “enseñanza secreta / doctrina esotérica”
密 (mì): secreto, cerrado, íntimo, esotérico.
教 (jiào): enseñanza, doctrina, religión, instrucción.
Pero este texto no es budista fue escrito de hecho casi 50 años antes de la introducción oficial del budismo en China. Por eso no he traducido el término como sutra, sino como libro, al igual que se hace con el I Ching o el Tao Te Ching
Estamos en la dinastía Han donde el taoísmo esta en segundo plano pero aportando su cosmologia y eso se refleja en el Taixuanjing que es confuciano en finalidad y ética (sirve para guiar y moralizar), pero con un imaginario y cosmología que son claramente deudores del taoísmo. Se puede ver como un texto confuciano con ropaje simbólico-taoísta, o como un intento de fundar un nuevo clásico al estilo del I ching que integrara ambas tradiciones.
https://gl.wikipedia.org/wiki/Yang_Xiong
https://en.wikipedia.org/wiki/Yang_Xiong_(author)
El autor del Taixuanjing es 揚雄 (Yáng Xióng, 53 a.C.–18 d.C.) cortesano y consejero en la dinastía Han Occidental, conocido como erudito confuciano.
Su título oficial en la corte Han fue 郎中 (lángzhōng, “Gentilhombre de palacio / funcionario del séquito imperial”), y más tarde ejerció como 太子中庶子 (tàizǐ zhōng shùzǐ, “Ayudante del Príncipe Heredero”).
Su actitud hacia el taoísmo era más bien crítica. Sobre todo con la literatura “mística” de autores como Zhuangzi y con el hedonismo de Yang Zhu). Aun así en el taixinjuan aunque adoptó retivocabulario como 玄 (“misterio”), que estaba cargado de resonancias taoístas.
El Taixuanjing se habría compuesto entre ~2 a. C. y 18 d. C. unos 50 años antes de que el emperador Míngdì tuviese el sueño que iniciaría las misiones en busca de las enseñanzas de Buddha y la posterior creación del templo del caballo blanco, el primer templo budista de China.
Yang Xiong buscaba ofrecer un oráculo comparable al Yijing, pero dentro de un marco moral y ético confuciano. Subraya la importancia de la conducta correcta, el gobierno virtuoso y la regulación de la vida social. Se presenta como una herramienta para “rectificar” y guiar a los gobernantes, lo cual está en sintonía con la finalidad didáctico-política de los clásicos confucianos.
Pero el libro conserva rasgos taoistas: su imaginario y su cosmología son claramente deudores del taoísmo. Se puede ver como un texto confuciano con ropaje simbólico-taoísta, o como un intento de fundar un nuevo clásico al estilo del Yijing que integrara ambas tradiciones.
Algunos rasgos taoístas son su estructura cosmológica ternaria (Cielo, Tierra, Hombre) y el énfasis en el Misterio Supremo (玄).
Los Hexagramas del I Ching (易經, Yìjīng) basados en lineas binarias yin-yang que se combinan en 64 exagramas se leen en un lenguaje moralizante y ritual: aconseja a reyes y nobles sobre conducta y destino.
Tetragramas de este libro (太玄經, Tàixuánjīng) están basados en líneas ternarias (cielo, tierra, hombre. Se combinan en 81 tetragramas, figuras que amplían el esquema binario a una cosmología tripartita.
El número 3 y la tríada Cielo–Tierra–Hombre son muy usados en especulación taoísta y cosmológica, menos en la práctica confuciana. El tono es más contemplativo: se habla del Xuán (玄, lo misterioso) como fuerza fundamental.
Los tetragramas se sienten “más taoístas”: su estructura se orienta al misterio cosmológico (三才 tres potencias), mientras que los hexagramas están más cerca de la ética práctica y el consejo político. A diferencia del Tao según la óptica del confucianismo (儒家) que se entiende como el “camino recto” de conducta moral y social.
Aquí encontramos el Tao como el Misterio Supremo, un principio cósmico innombrable que fluye espontáneamente (自然 zìrán). Se enfatiza lo arcano, lo inefable (玄之又玄, “misterio de misterios”).
Aquí el Tao o Dao al ser presentado como fuerza originaria y misteriosa contrasta con la visión confuciana donde seguir el Dao es comportarse con benevolencia (仁 rén), rectitud (義 yì), y respeto al rito (禮 lǐ).
El tono contemplativo y la especulación sobre el misterio lo distinguen de un tratado meramente confuciano. Esto hace de esta obra algo único. Un oráculo que va más en el camino de la mística, la energía y la contemplación.
- 天 (tiān): Carácter chino para «cielo» o «día».
- Tianxia (天下): Concepto de orden mundial en el pensamiento chino.
- Mandato del Cielo: Justifica el derecho a gobernar basado en la a.
- Templo del Cielo (天壇): Lugar de ceremonias imperiales.
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Taixuanjing (Yang Xiong) se compone ca. 2 a. C.–18 d. C.; la misión “oficial” ligada al sueño de Míngdì y el Templo del Caballo Blanco es de 68 d. C. ⇒ ~50 años después de la muerte de Yang Xiong. chinaknowledge.deWikipedia
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Contacto previo: hay indicios de presencia/eco budista antes de 65 d. C. (monjes extranjeros, influencias tempranas), pero las traducciones documentadas empiezan con Ān Shìgāo hacia 148–170 d. C. ⇒ institucionalización posterior.

