LITERATURA EXPERIMENTAL

Capítulo 7 de la segunda parte de LA LOCURA DE ADÁN [FRACTAL INFINITO]

7 LA CREACIÓN PERFECTA

[VAMOS A EXAMINAR EL CÓDIGO]

 

El autor relata momentos en los que escribir se vuelve un proceso fluido y sin esfuerzo, donde no hay necesidad de un objetivo o una intención fija. En estos momentos, la escritura simplemente surge, se expresa sin premeditación, y lo que se produce es satisfactorio sin la intervención de un juicio externo. Es como si el acto de escribir existiera en un estado puro, sin la presión de cumplir con expectativas o de alcanzar un resultado final.

El tarot, en este contexto, se convierte en una herramienta que el autor utiliza para mostrar cómo se crea un paradigma que se autoconfirma. Cada carta del tarot representa una fase o arquetipo que, al interactuar con las demás, da forma a una narrativa interna que no necesita justificación externa. El tarot es un sistema cerrado donde cada carta valida a las demás, y el viaje entre «EL LOCO» y «EL MUNDO» refleja este ciclo auto conclusivo, refleja este ciclo continuo de vida y creación, donde cada fase es completa en sí misma, pero siempre está abierta a nuevas manifestaciones. «EL LOCO», al estar tanto al inicio como al final de la rueda, simboliza la libertad del inicio y el potencial constante de regresar al origen. Su retorno siempre es una posibilidad, ya que no está atado a un destino final, pudiendo reiniciar el ciclo en cualquier momento.

Esta estructura circular, donde «EL LOCO» puede reaparecer en cualquier punto, refuerza la idea de que el ciclo creativo nunca llega a una conclusión definitiva. El tarot se autoconfirma, con cada carta validando la siguiente, de la misma manera que la escritura y la vida fluyen sin necesidad de alcanzar un cierre final. El autor, como «EL LOCO», se mueve en un proceso constante de creación, siempre regresando a un punto de partida que es, al mismo tiempo, el final de otro ciclo, subrayando la naturaleza cíclica y auto conclusiva de su viaje creativo. El paradigma del tarot, como el acto de escribir, no requiere de una autoridad externa para darle validez; se completa a sí mismo en cada etapa, permitiendo que la creación fluya y se manifieste de manera natural., 

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