Año cero – carta astral del Taixuanjing 

He traducido el Taixuanjing, y estoy ahora creando lo que será un texto anexo a la versión completa del libro original. La obra está en versión bilingüe para que esta primera edición en español pueda ser no solo leída, sino estudiada. Acompañar el texto traducido de la versión china original tiene como finalidad compensar las deficiencias que cualquier traducción tiene. 

Ahora bien, ese rigor en la publicación del texto está compensado con lo que es otro libro, un libro que lo comenta y lo enmarca en su contexto histórico, pero que además aporta un enfoque literario, no solo por incluir mitología china, sino por permitirse licencias como la que estoy por comentar. 

Imaginemos que el libro pudiese tener un nacimiento concreto, un instante en que pasa de ser gestado a nacer. Y que fuese justamente el cambio de era: un instante en que termina el año 1 a. C. y comienza el año 1 d. C.

La principal razón de esto es que, al ver que las fechas en que se data la difusión del texto van de ca. año 1 a. C. a 1 d. C., imaginé que esas fechas enmarcaban justo ese punto en el tiempo que, en realidad, nadie vivió, puesto que los romanos aún no habían inventado esa división del tiempo —la idea de ese eje del “Anno Domini”, que para nosotros divide la historia. Y, en lo que respecta a China, aún eran más ajenos a esa idea. Aun así, quise calcular cómo sería la carta astral de este libro y ver cuán coincidente sería.

Realicé el trabajo usando cuatro modelos de lenguaje —ChatGPT-5, Gemini, Qwen y DeepSeek— y fue una auténtica pesadilla: cada uno calculaba los astros de ese día de forma distinta y, al confrontarlos, aparecían argumentos para mí incomprensibles que iban creando dos bandos, a veces con mayorías de 3 a 1 y otras con empates 2 a 2. Tras horas de debate, preparé un único prompt para las cuatro, en el que cada una defendía su postura y le pedí a todas un juicio ecuánime sobre qué carta había sido mejor defendida; sorprendentemente, todas coincidieron en una sola versión.

El resultado fue asombroso: dos “horóscopos” de un libro que coincidían con su carácter. Uno era el horóscopo chino —el que menos controversias generó— y el otro, la carta astral tal como la elaboraría un astrólogo de nuestra cultura.

Ninguna de las IAs sabía que mi intención era hacerle la carta astral al Canon del Misterio Supremo (Taixuanjing). Así que, cuando les pedí que dijeran si esa carta astral se correspondía con el “carácter e historia” del libro, realizaron un análisis que considero objetivo. De hecho, yo mismo estaba viendo que era así.

Puesto que la carta astral occidental fue un trabajo arduo, no quise que las cuatro valoraran si definía o no la «personalidad e historia» del libro; recurrí solo a ChatGPT. En cambio, para la versión china sí hice que las cuatro evaluaran el resultado. A continuación, comparto los enlaces.

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