Poemario
Pasaporte nirvana
Edna Aponte
Pasaporte nirvana Poemario Edna Aponte*
Para ti, mi poema más largo
S.S. 33 Menri Trinzin Lungtok Tenpai Nyma Rinpoché.
*
Con infinita gratitud a Ethel Krauze,
por tenderme un puente hacia mi voz que cae y madura.
» Nirvana está disponible en el aquí y ahora. No es un lugar para ir cuando fallecemos. Está disponible para todos nosotros cuando estamos vivos. La palabra «nirvana» fue utilizada por los campesinos de la India para describir el enfriamiento de las cenizas después de que el fuego se haya extinguido. El Buda usa el ‘nirvana’ para describir el enfriamiento del fuego de las aflicciones, a saber, el enfriamiento de la ira, el miedo, ansiedad, y así sucesivamente. Con la atención, la concentración y la visión, cada uno de nosotros puede refrescar su espíritu, refrescar sus aflicciones y tocar el nirvana en el aquí y ahora. «
( Maestro Budista: Thich Nhat Hanh)
La mirada azafrán del Mono oteaba. | La mirada en el espejo del cielo. | Mirada de la impermanencia. | La mirada nómada camina sobre el recuerdo. | Mirada del mono nómada. | Miramos como llovía en Sikkim. | Caligrafía en el cielo. | Mirar es reconocer la herida.| Escribirás mientras el otoño te regale hojas. | Hojas estacionales navegan por el pasaporte. | Mirar el atisbo de un nirvana breve. | Puente vacío. | La luna es una ventana. |Solos en Swayambhunath. | Chamma ling, donde despertar. | Epílogo
La mirada azafrán del Mono oteaba.
¿Quién escucha tu corazón en escombro?
El viento viene en ceniza,
es la voz del terratrémol
¡Clamor de compasión a los Budas!
Gotas de su corazón se derramen en néctar.
Brote la voz que resurge en el mantra
¡Nepal, espejo del cielo¡
los puentes se tiendan hacia ti
renazca tu gran corazón de nirmanakaya
Retorna en mandala,
el puente hacia:
el agua
la tierra
el fuego,
el viento
de lo inconmensurable.
Mirada de la impermanencia.
La mirada en ponto
los vio caer
me veo gritar
desde el ponto salto
al viento pregunto:
¿Quién escucha al terratrémol?
la madera y el templo,
en un tronar de lianas.
Saltar el crujir de la rama
¿quién escucha lo ensordecedor?
quién en la luz interior
presiente un atisbo al volar
es la mirada furtiva del mono
busca de templo en templo
encuentra su morada arrodillada en el polvo.
Soñé contigo esa noche, Hanuman, gran rey mono
¿por qué los dejaste solos
con sus escombros?
los monos te vieron recibir la ofrenda,
como en el Ramayana,
en Galta los poetas te vieron
al volar de lianas rosáceas
¿qué demonio te detuvo Hannuman?
te invocamos
y llegaste tarde.
Te mueves en tu huida de lanza.
Te ensordecieron tantos lamentos,
borraron las coordenadas
extravío pavoroso,
mientras los monos de Swayambhunath caían uno a uno
nos despeñamos, Hannuman.
No vislumbré más mi casa, era polvo
¿la realidad es un sueño?
mi familia era un escombro iluminado
transitando impermanencia
en Bardos cinéreos
mi casa arrodillada en el polvo.
Mi hogar primigenio, cielo de las bailarinas celestes
es ruina y vestigio búdico:
una herida es la pared de un monasterio resquebrajado
Cien sentidos secretos despertaron del sueño
en visiones nocturnas solamente una presencia es real
el aullido inefable del terratrémol
las voces despertaron
una eternidad en llanto
reventé en lágrimas insólitas
ya éramos ceniza.
Nuestra liana Hanuman acortó la distancia
más no el derrumbe
nos quedamos a la orilla de un puente sin Nirvana
con el Bardo inscrito en sus cuerdas
en las tablas de un ponto quebrantado.
Mientras, mientras el agua
mientras llovía en Sikkim
lo sabía; esos puentes rotos son el abismo
un mensaje del presente que sana el pasado.
La mirada en el espejo del cielo.
Los días restauran desde sus cielos
los puentes rotos de este nirvana.
Las rocas hablan entre sí
despiertan sus poderes primigenios
Om Ma Tri Mu Ye Sa Le Du
las reliquias sagradas
los mantras se entonan
las ruinas son cimiento de cielo, nuevamente
en Swayambhunath, Durbar.
Los ojos de Boudhanath compasivos
riegan el néctar del azafrán,
se dibujan lotos anaranjados
dibujan la silueta de la victoria ¡ lagyalho ¡
Boudhanath contemplan de nuevo el beneficio de los seres
ojos celestes, testigos quietos del mandala
donde se levanta la morada, el cuerpo del Buda
nos mira como el Lama desde su compasión.
Mono a mono en un mano a mano
se salvan, saltan a la vida
Katmandú les mira.
Celebramos la consagración,
renovación del templo de los monos
los cantos y plegarias de súplica
resurgen en un mandala que renombra
se levantan hacia el cielo cimientos de las ciudades
sus templos, Lamas, habitantes del espejo azul,
y la mirada del mono nómada, allí
mira todo Nepal en un espejo de cielo.
Mientras las plegarias se elevan día a día
en banderas de lungta al viento,
con el galope de fieros animales victoriosos
en garras del Tigre, León
alas de Garuda, Dragón
vencedores del sufrimiento,
portan la victoria del dharma.
La mirada nómada camina sobre el recuerdo.
Escribir ese silencio telúrico
levantar un chorten de palabras
que eleve en sus puentes el derrumbe
retumbe con palabras semilla.
Escritura sobre el despeñadero
que levante el puente abandonado
donde anide un mensaje: sé el puente
entre lo humano y lo divino
el sufrimiento y la felicidad
la mentira y la verdad
el desaliento y la vida.
Tiende caminos de palabras
como una promesa para cruzar.
¿Lo ves? está a tus pies
camina despacio
en cada instante estar presente
al cruzar, el espacio habita
suelto el nudo para que entre la luz,
el presente sana este temblor terrenal.
Mirada del mono nómada.
¿Qué sabes del puente solitario?
Es presencia su sendero,
al cruzar el puente vacío
es adversa espesura, el corazón respira
al caminar con sandalias de cielo.
Al atravesar los pontones de soledad
los ecos responden, si.
La orilla fue la esperanza.
La almoneda en las manos lleva:
pasos como voluntad
manos como timón
el corazón por coordenada
el puente como este instante
y tu pasaporte: un pasajero Nirvana
-en un soplo extingue el sufrimiento-
Pronuncio ante lo que resquebraja la palabra
en la ceniza se escribe
un viento de fuerza vital
pasaporte de la palabra.
el sueño es lúcido, despierto en el
los labios del Buda sobre mi rostro.
Portar el pasaporte es un camino.
Mientras el loto emerge entre las manos y
brota la memoria del poema
de un espejo en el lago,
refulgen pétalos
pétalo de poema
loto nominado desde la memoria involuntaria
resurge desde una taza de té
donde la luna se refleja
como reminiscencia de un templo en ruinas
vestigio que muestra lo sagrado,
en el crepúsculo sobre el lago
mientras descansan los pétalos-versos
desde la contemplación nace la visión
es un poema-loto con ciento ocho pétalos brotantes
pétalos
puentes
poema
pasaporte..
Miramos como llovía en Sikkim.
Sus calles son espejos de la bondad,
allí los Budas dejan los trazos de sus sonrisas en el cielo
llueve y un Chorten crece.
¿ llegaremos con la lluvia hasta Sikkim?
solo con un pasaporte expirado
en el terratrémol de Swayambhunath
Mientras en mi morada, México nos refugia
aqui una Stupa-chorten- es Chamma Ling
Aqui sin pasaporte para Sikkim solo migro al poema
para renacer por cada mono muerto en Nepal
por cada grieta
niño huérfano, monje, madre
migramos del temblor
de la dispersión a la presencia
para crear puentes
elección sinuosa hacia una migración nómada
como monarcas que desde en el Valle anidan
mariposas migrantes vuelen a Sikkim, a Nepal
suban a Theerthadanam escalón por escalón
bendigan las ruinas
sus alas sean pontos diminutos
entre los vestigios de las Stupas sagradas
las imágenes brotaron otra y otra vez
en reflejos líquidos de un chai
y vuelan como tribus mis palabras nómadas
hacia Nepal a Swayambhunath a Sikkim .
Caligrafía en el cielo.
Presentimiento del remusgo
Llovía en Sikkim, un llanto desbordado:
¡terremoto en Nepal¡
Silencio, Sikkim, México, el mundo llora,
monos centenarios huyen despavoridos
la herida de la Tierra
donde acabó silencio
inició el gemido
¡dónde escribo este silencio¡
¿quién escucha tu corazón de terratrémol?
gotas de corazón de dharmakaya emanen hacia el mundo
renazcan todos en divinas joyas,
¡Nepal espejo de cielo serás cimiento de luz!
incontables puentes se tienden hacia ti
mientras “en la ceniza escribo” este puente de palabras.
¿Quién presiente un terratrémol?
¿pasa por un puente colgante
tendido hacia los lados como hebras de luz o delgadas lianas ?
Habrá brazos enardecidos para alcanzarte Nepal.
Un gran puente como un pasaporte de nirvanas.
oquedad en vaga luz.
Los pasos preguntan
¿hacia dónde ir?
debajo el río y el escombro,
escribo en la ceniza
y encuentro una coordenada:
a a a
versos como pasaportes breves
hacia las sílabas semilla purificantes:
viento yang, tierra kham, fuego ram, agua mang,
crean canales de luz hacia el nirvana
canta sílabas semilla del fruto que no cesa.
Mirar es reconocer la herida.
Nepal sin el mono de Durvar,
fue la herida trémula
¿atravesarás este sufrimiento?
¿recordarás la vida sin la huella del pasado?
escribe en las cenizas:
que abrazaste ese dolor
que atravesaste
subiendo escalón por escalón
llegaste a la punta del desvelo
viste la ruina sagrada
Hanuman estaba allí
y de liana en liana
el ritmo de tu corazón
aceleró una memoria sinuosa;
Hanuman dejó sola a la tribu en Nepal
es el llanto premonitorio
de una grieta de monasterio
¿tú? eras el rey de los monos supremos
¿por qué los dejaste morir asi?
Hanuman no te alcanzará la liana
ni el cuaderno
ni la escritura
para arrepentirte de tu distracción en vilo
lloraste conmigo, recuerdo
de esta memoria resurgiste
como un “mono gramático”
Año 2015 previa purificación que devasta
¿2016 o 2143?
En el año mono de fuego se escribe, recuenta
se recuerda en la memoria de sus notas sinuosas
¿a quién perdiste en Nepal?
Desventurados los monos que nacimos en 1968
nacimos así;
ruinosos
temblorosos
trepidantes
fulgurantes
tristes
tristes monos
reímos
atisbamos en la luz de la contemplación
como nuestro templo se vería en ruinas
como el puente hacia el Nirvana era ceniza
“escribo en la ceniza”
este puente eras tú: rostro de mono
ese puente soy yo: rostro de mona
nacidos del vestigio
garabateamos de liana en liana
buscamos el puente para pasar
y la mente se abra
se despeje de nubes
entre ríos buscamos las señales
nos buscamos en tu rostro Hanuman
salva nuestros cuadernos de palabras puente
nuestros pasaportes humanos (de palabras)
donde pronunciamos el silencio
donde escribimos las letras de terratrémol.
Caminaré entre las ruinas
para recordar las piedras stupa
sentir a cada piedra
mientras rodaban hacia el nirvana
donde cada mono las lleva para recrear su propio templo
su propia morada
caminaré con un puente portátil
que se tienda entre ruinas hacia tu nueva luz
de hojas por sellar: pasaporte nirvana en Nepal.
Remusgo del terratrémol
agorar extrañas pulsaciones
se huden en mis entrañas
¿porqué me derramaba en lágrimas inauditas?
¿la Tierra incia su proceso hacia la iluminación?
¿señales como pactos de lo celeste con lo humano?
mensajes en calgrafía celestial
¿coordenadas?
¿y si el planeta inicia su iluminación?
los humanos nos transformaremos en luz
las señales de los pintores celestes
frecuentan el cielo
todo este mapa
latía en mis sueños, insomnios, lágrimas
percibír la visión
como una caminante celeste
caminaba mirando al cielo.
Remusgos voraces:
terratrémol es la voz del arco iris
derramados por doquier
el planeta los expulsa en lienzos
sobre nuestros horizontes
es nuestra alianza con el cielo
la voz de la realidad tal cual es
terratrémol es la voz de este arco iris.
Escribirás mientras el otoño te regale hojas.
Acompasado rito del corazón donde se abre el abrazo
se abren las palabras, abraza a los extraños
abraza humanos en terratrémol
sigamos danzando
sigamos el ritmo
es apertura hacia el espacio interior
con/verse/mos
al abrir una ventana
entre el ritmo de este son
para saber si realmente son
terratrémol en la tormenta del presente
es el tono transparente en tu mensaje de agua
llueve y la frescura nos recuerda;
la presencia está transcurriendo
está ocurriendo solo e l p r e s e n t e.
somos la tribu de la palabra
de la voz de la Tierra
terra tremol
la tierra tiembla enérgica.
Escribo en la voz que truena.
Escribe que la paz hablará a través de ti
Escribo para la tribu que está por llegar.
Escribe la paz ganada supremamente
en una danza solamente telúrica.
La paz remueva los cimientos del cielo.
Temblemos de paz.
La montaña que ascendemos con mirarla
es estabilidad terrestre
al contemplarla se transforme en
arraigo, cuando la tribu se vaya…
Crezco dentro, en la casa de la Tierra.
La tribu de palabras te escribe
se escribe,
escribe desde la quietud,
el silencio,
el espacio de la mente
es mi refugio,
en la voz de la tierra
que tiembla de belleza y amor por ti
tómate de su raíz
el tremor de su savia te nutre, te salva,
te avienta a la vida,
parir palabras
como la Tierra a la montaña.
Somos su tribu:
no la abandones
regresa a casa cuando te veas perdido
tu casa está aquí ahora y es sólo el presente,
este instante: ahora en la voz,
la palabra y su tribu verde,
en la carne de tu tierra canta la bondad,
únete a la tribu que sólo tiene palabras
y montañas boscosas que dar.
Únete, reúnete; vuelve a casa,
vuelve a ti mismo,
regresa siempre porque serás bienvenido
a toda la vida terrestre.
La Tierra tiembla desde su savia.
La tierra es sabia bajo tus pies:
caminante del cielo, tu tribu está en la Tierra.
dónde quedó el
Nir
va
na
N i r v a n a.
Es oquedad en la almoneda del nómada.
Sujetaste el pasaporte como atavío,
un cuaderno con forro de sari viejo,
tus sandalias de cielo y sueño para andar
un perfume de jazmín
el mala, un rebozo, un vestido y
caminas rumbo al pontón,
desde allí la mirada está libre de deseos
apegos y sonríes
porque el corazón es una vasija limpia,
la atención plena, libera,
y el nirvana portátil que habita tu mente
es una página en blanco,
es el siguiente “sello”, sólo sigue.
Somos el puente y yo,
contemplo el soplo,
se extingue el sufrimiento del ego,
anotaré sobre la página esta luz;
con Nir se ve la semilla que se extinguirá
al soplo de Va, ya sin Na, sin deseos
el sufrimiento se apaga, se extingue,
en un soplo, al desintegrar el sufrimiento.
Percibo el fruto aplazado
no hay lugar solo soplos
que extinguen su sufrimiento
atisbo de un puente colgante
babilonia interior
donde la mente está vacía
es luz clara
es gozo.
El soplo reconoce las cenizas donde escribes.
-sellado el pasaporte:
en la sala de espera leeré;
-¡Bienvenida a Sikkim¡
Sujetando mi único rumor
un pasaporte al Nirvana.
Hojas estacionales navegan por el pasaporte.
Estaciones de la mente:
entre fruto y abrojo
¿eliges ?
¿el fruto aplazado?
sube a la barca: estación del presente.
Navega hojarascas y el abrojo se suelta.
Nadie está allí: solo el paisaje de la mente.
El breve nirvana de tu corazón
late el presente, aliento estacional para la barca.
Vuelan más hojas; un pasaporte se vacía,
es viaje al retorno.
Montañas calientes del sol a plomo en el Valle,
golondrinas en danzas trazan su sombra en movimiento,
unas garzas guardianas del camino se alargan una a una a mi paso;
Se aquietan en su blancura y plumaje
Quieta la garza, mira al cielo, les dice: allá vamos,
paisaje, montaña, garza, golondrina, brotan,
retoño del paisaje mental al vacío, hacia la luz.
Así transcurren día y noche
sol y luna
aire y fuego
agua y tierra
espacio, vacío
la mente se trasfigura
es una ventana
una postal de remusgos
una Stupa rodeada de pasos silentes
un mono llamado sri Hanuman
somos los monos que paseamos entre lianas
pongo a salvo al corazón de los estragos del samsára
es la inquietud,
ganamos en cada salto
la victoria sobre el pensamiento
la apertura del corazón
la visión sagrada del espacio, ventana al nirvana.
Una liana tras otra acosa la meta
una decepción tras otra, amistad samsárica
la liana como regalo del tambaleante demonio de la ira
en un salto mortal
donde el espejo nos mira; muestro tu rostro
no eres el dolor de la ira
el espejo refleja tu verdadera naturaleza
mientras te acosan, te acusan, te persiguen…
saltas al vacío
allí eres un Buda,
posees un mudra rotundo.
Meditación hacia el yoga del sueño
en un instante la práctica del vuelo:
un haiku en ventana,
en viento, casi veloz, el vuelo.
La hojas sueltas se desvanecen,
una hoja del pasaporte es vacío.
En el presente las sandalias danzan
humildes poseedoras de todos los días,
sostienen caminos, estaciones de la vida.
Son dos brotes humildes de nirvanas.
Correr para asomarse a sí misma
atenta a la revelación de su sueño:
que se transforma en una postal de la palabra,
donde la luz se avienta desde el ventanal
como revelación del primer hogar
donde cada cosa tiene su santo lugar
cada cosa es puesta a salvo y a la intemperie
el poema respire al viento
y salga a la sagrada hora de la creación
se asome, entre, tome la sagrada silla su santo lugar
y la imagen, y la palabra y el verso, estrofan largamente
calman, claman, cuelgan de la luz,
son racimos y moradas
moradas para el sueño.
El mapa salta del sueño en paracaídas
la coordenada es el presente
el pasado se fue difuminando
el futuro aún es semilla inefable.
La hoja del presente
dibuja una ventana frente a mi
la montaña me habla
observa al sol en su arco iris
al viento los colores
la montaña se asoma a esta ventana
me mira como el presente
café a veces azul, sinuosa revela sus formas
siempre plena de cielos.
Un nirvana pequeño se cuelga
envés de la hoja que no se suelta
se arraiga en monte.
Corre sobre el crepúsculo,
avienta la voz del viento en la ventana
asoma el corazón y corre entre crepúsculos
que es la hora de encender las velas, relevo de la luz,
la ventana se asoma, escapa, sueña.
Este viento atina al envés de las hojas
siguen al vuelo, se levantan hojas, las hojas
alli escribiremos otro silencio,
escribir silencios,
acalla la montaña
se unen quietud y espacio,
crean la partitura y se abre el pasaporte,
sus páginas se reúnen, dialogan la hojas entre si:
el mapa eres tú, las coordenadas sonríen
dicen, dicen de un pasaporte vagabundo
nómada de nacimiento, su país es escritura
las hojas gritan ¡escribe ese silencio¡
y el corazón en escombro late,
mi casa en Nepal se arrodilla en el polvo.
Sabías, sentías, saltabas al vacío
como en el primer viaje desolador , desordenado al paso, al día a día
como la primera puerta abierta,
renombra y atraviesa,
como el primer puente de maderas dulces, amargas
la espera es otra travesía.
-¿Reconoces el silencio?
es el primer sello de este viaje,
es el silencio un pasaporte vigente.
Redondeo en luces circulares, crepúsculos vigentes
al ventanal asoma
resplandeciente aura lunar
rueda astral salta a la ventana, nos mira dormir
en la luz nocturnal del sueño lúcido donde despertaremos refulgentes.
Sueñas para volar, en esta hoja el pasaporte es lunar, astral
Vuela dakini,
nómadas sueltan sus pies, te ofrendan kata y jazmín,
enséñanos a volar dakini.
Muéstrame el cielo para volar
desde la palabra devastadora del samsára,
desparrama el lodo un loto,
muéstranos los cielos para elevar velas sobre la sombra
reflejos de la luz hacia el espacio de tu cielo, en esta voz
el vuelo de la dakini en nuestras manos para recorrer el puente nirvana
alas y pontos salten del sueño en cada instante lúcido
para recuperar el rumbo, serenidad de la odisea.
Sueño con la dakini que soy al vuelo.
Muestro el pasaporte vigente Bon.
Recorro el país que muestra la hoja, mapa
mientras vuelo con una máscara de Hanuman en mis manos,
a saltos surcar y apagar en un soplo las llamas del odio
apagar como una vela el sufrimiento voraz,
ahi el Nirvana es el soplo que libera.
Una verdad tras otra revolotean.
La palabra Nirvana se escapa como elemento puro,
sutil se levanta más allá del agua y el fuego,
en la tierra y el viento en el espacio es todo a la vez,
renace en el bambú oculto de la mente fresca,
flexible, fluyendo, fuera festeja feliz finalmente.
Mirar el atisbo de un nirvana breve.
Crear la visión del paisaje en la mente lúcida.
Tomar la maleta como un nómada agradecido, es un viaje más.
Nuestra ficción postal será escrita, somos el viaje mismo.
Portar en la brevedad del bolsillo un «pasaporte vigente al vacío».
Hallar las palabras como llaves o «clau del somni».
Tener claras las claves para viajar en geografías sutiles.
Día a día, será luz a luz, claridad para el asombro, pasaporte abierto.
Ser terrestre y viajero significa ser el primer rostro, el primer vestido, la primera maleta.
Andar Nómada; en cada morada y puente.
Crear la visión del paisaje de la mente,
el ponto y la coordenada sutil como guía hacia el poema que dejarás anotado
en los espacios e hidrografías de la página en geografías.
Contemplar es elegir el paisaje en tu mente
percibir la sinestesia del vuelo nómada.
La determinación selecciona el cielo que atravesarás con dos sandalias de sueño.
Recordar que las palabras son luz, usa esas lámparas de amoroso aceite,
el pasaporte lleva puentes, las palabras y la creación lo son.
Un puente sana salva, te cruza, eleva, mantiene y desliza.
Te sostiene, solo camina.
Portas un pasaporte y portas un puente.
En cada paso una dakini te mira.
Invocación de las khandros
Vuelo contigo khandro.
La rueda del mala las invoca
las veneramos con palabras
somos recipientes para sus joyas
Khandros azules del agua
khandros verdes del viento
khandros rojas del fuego
khandros blancas del espacio
khandros amarillas de la tierra.
Invisibles se acercan, vierten su néctar perfumado
semillas, sales y soles, sí
solas caen transparentes en el cuerpo sutil,
como hojas, ojos
despierto el cuerpo sutil luce su luz
señal de su danza celestial
vierten vitalidad que reúne calidez y gozo
dotados de cuerpo humano, el vehículo brilla,
en sus ríos, sangre y agua,
sol corazón y fuego,
veloz respiramos el viento vital,
cuerpo en su carne de nervios y huesos son la tierra
en este cielo que evoca la mente en su transparencia, usa la mente refulgente,
donde emanen ululantes melodías, sinuosas, silbantes cigarras.
coordenadas de sonidos soleados en vientos silbantes.
Cruzamos el umbral.
Escalera abajo los pies son peldaños.
La Dakini te mira, rostro a rostro
despierto el cuerpo descubre
la base inmutable eterno fulgor del refugio interior,
descansa allí, permanece.
Puente vacío.
Como una promesa, ella sale del paisaje mental para cruzar una escalera,
miras el puente tendido a tus pies,
tiemblas al cruzar, elevas pies y manos,
silencio… paras sentir los instantes,
pasar y vaciar la mente,
ahora sólo el espacio te habita y
sueltas el nudo último
el presente te abre la puerta para pasar, estás paseando,
el ponto y tu se vacían,
la orilla es la esperanza mutua
cada paso una paramita
entre manos el timón de tus latidos,
única coordenada del mapa inefable; estás aqui.
La luna es una ventana.
Las Dakinis saltan como en castálida,
asomo el rostro, la luna es la ventana
me abraza la noche, sinuoso enlace sonoro el de las cigarras,
portan dichas intermitentes las luciérnagas ,
es la respuesta de la quietud de luna,
el despertar de la visión,
redondos los anhelos se cumplan,
coro de armonías, luces luciérnaga para mirar el camino
puntos fosforescentes son las coordenadas del nómada
sigue, allí las hojas del Nirvana vuelan…. se escriben asi mismas.
Esta luna luciérnaga
es la voz del terratrémol
mis monos trémulos huyeron, murieron mirando Swayambhunath.
su iluminación fue instantánea, el dorje rodaba hacia sus cuerpos inertes.
Cesó el sufrimiento.
Es la impermanencia que remueve rémoras
escombros, mi casa quedó arrodillada en el polvo.
Vuelan las hojas de este pasaporte en vilo.
Viajan al centro, en la ceniza escribo
las lágrimas rojas en sollozo infinito,
¿dónde estaba Sri Hanuman para arrancarles de ese dolor?
dónde estuve, en qué sueño me resquebraje
en esta herida que no cesa,
cambia la hoja hacia su su blanco principio
suaves Stupas se levantan
la mirada de Buda Boudhanath nos abrió los ojos,
el dharma expresa impermanencia,
hasta dónde llagaste, qué hiciste. cuánto practicaste,
¿sabes ser un dorje de fuego quemando karma?
¿sientes el lung que calma tu mente?
¿sientes compasión por todos los seres?
haz visto apagarse el fuego de la ira en tu mente:
ante la emboscada,
¿ ante los obsequios enemigos?
¿hasta cuándo regalarás el paisaje de tu mente a la Erinia que carcome?
0 ¡cualquier terratrémol te arrodilla en el polvo…¡
Retorna a la página solar donde emana la calidez del silencio interior
vivir sin agonías, vivir sin las heridas del pasado cómo sería, ¡cómo!
Intento solar, el intento lunar:
suelto en las hojas de este viajero las palabras espumosas del cacao,
suelta la poesía, los versos sean espumosos, cunda alegre la vida
se apague la brasa amarga de la herida perpetua
seguir la huella de la esperanza como el hilo infinito, cuerda o liana.
Mirar la estación como el mapa.
Detente frente a este mapa
es la estación de tu vida, ¿sabes dónde estás?
sientes la tierra bajo tus pies
observar desafío por desafío, en cada estación
a cada terratrémol
¡lo miras¡
es tu vida en vigilia un mapa mundi
«es tu cámara de sabiduría»
mira el mapa, la estación correcta,
la mirada interior, la hoja precisa
espontáneamente perfecta late,
escuchar es disolver la encrucijada,
el pasaporte está alli,
el revuelo se escribe por si mismo,
las palabras alientan sonoras y sinuosamente acercas la mirada;
un intersticio se abre, es Boudhanath.
Escribiste en la ceniza mientras la herida sanaba.
Nepal espejo del cielo en tus ojos plenos,
nos mira un mapamundi de la mente,
postraciones al amanecer para alcanzar este segundo de Nirvana
al alba postro el ego y cierro las puertas de los venenos
práctico el dharma.
Siento compasión por el mosquito que pasa la noche larga y sola,
y por la mentira calumnia de la ignorancia
que como una flecha te traviesa,
abro la mente ante, con, desde, hacia, hasta, para, por, sin, según, sobre y tras…
todo es y está asi, perfección e imperfección es un sabor
la mente se abre y es loto, desafiada por el lodo, solo emerge
aquí, ahora, es su propio pasaporte al nirvana.
Solos en Swayambhunath.
Monos gramáticos se refugian en tus ofrendas
suben, comen, saltan, libres vuelan
se prenden del cuerpo de la Stupa
la paz ganada supremamente.
Mono Durvar siente el fruto aplazado, lo alcanza
me mira,
quiere decirme
algo que se le olvida.
Caminar en círculos azafrán, despierta Boudhanath.
Rodeamos de pasos
el cuerpo busca postraciones que nos den refugio
los ojos del Buda sobre nosotros,
el gran Dorje abatido en terratrémol se levanta dorado de poder,
Buda míranos, despierta tus ojos en los nuestros
Lama míranos (Lama khyenno)
ojos del Buda han sido delineados
hasta el gozo supremo,
«las marañas del sufrimiento y la angustia
han sido despejadas por el viento de sabiduría«
preciosas joyas las Stupas, las escrituras
nuevamente somos bendecidos por los ojos de Boudanhath.
Chamma ling, donde despertar.
La tierra de la madre amorosa y sabia
dio a luz un chorten (México anida este vuelo)
om ma, practicamos dharma aqui, ahora
alli hay nirvanas, míralos en el mapa
el paisaje de la mente que se expanda
hacia el espejo del cielo: Nepal.
Nubes de sang,
ofrendas sagradas
la Budeidad se despierte en la realización
de la palabra que engendre fulgores
estrofas en versos largos
para las hojas de cada estación.
Versos sin la herida del pasado
poemas como rayos de luz
saquen del sufrimiento al caracol,
poesía estacional, en atlas y mapamundi,
abran los ojos cálidos, al sol
a la mente loto, lámpara abierta a la luz.
Rodeamos de pasos el chorten chamma
ofrendas y sang,
sonidos y cantos que transforman la energía en cualidades
somos ya el sonido, la luz y sus rayos,
sol a sol, luna a luna
abrimos las hojas en su blanco principio,
escrito el silencio,
a la intemperie vamos plenos de palabras,
soltamos los versos en flor que saltan del lodo,
lotos que no cesan, es tiempo de lotos como lámparas,
mientras el bosque canta: todo ha sido liberado.
Ya habitas en la mente de tu corazón.
Sonrío y abro los ojos, el cielo es el espejo.
La maleta nómada cae de un árbol bodhi,
mi amado aprieta nuestras manos, nuestras líneas en coordenada saltan en gozo,
sabemos que la vida es viaje, juntos viajamos.
El mapa señala latidos en Nepal, coordenadas en
Tíbet, Lasha, Sikkim, Bhután,
en Darjeeling buscaré el tiempo perdido,
en una taza de té Pu-Erh
mientras la memoria involuntaria bebe Po-cha y
recolecta cielos y miradas hacia los rostros de Kailash,
donde mi kata, maleta y fotografía del primer rostro, habitan aún.
*
¿Reconoces el silencio?
es el primer sello del viaje
es el silencio, tu pasaporte al nirvana.
Epílogo:
Lees la última página.
Tu preciosa mirada sobre mi rostro.
Sostuve con mi alma en lágrima, mi árbol del refugio,
y escuché tu voz en un soplo verbal: «la felicidad es tuya»
mantuve en un suspiro de eternidad la conexión
como una flamita de inagotable aceite.
Realizaste tu camino al Paranirvana
en un aleteo final
el Garuda
las cenizas elevó
en su vasto vuelo.
Por siempre altísimo ser
Lungtok Tenpai Nyma Rinpoché
nuestro pasaporte seguirá vigente.
OM.
